MINTIC EN ANDICOM 2026 - MINISTRA TIC ALEXANDRA FALLA

MinTIC en Andicom: desarrollo con tecnología

La ministra de las TIC, Alexandra Falla, presentó en Andicom una visión donde la tecnología deja de ser un sector vertical para convertirse en infraestructura nacional. La pregunta ahora es: ¿puede convertirse en motor de empleo, ingresos e impacto real?

Colombia está en un momento decisivo para su ecosistema tecnológico. Entre 2020 y 2025, el uso de internet avanzó del 58% al 87% de la población. La adopción de inteligencia artificial registra 16,3% en apenas un año. Además, el 98% de las startups colombianas ya incorporan IA en su modelo de negocio. Por otro lado, el 46% de usuarios se considera apenas principiante en IA. Solo el 3% se siente experto. Hay brechas de género, rurales y socioeconómicas.

Este es el escenario que heredó la ministra de Tecnologías de la Información, Alexandra Falla, y que puso durante su intervención en Andicom 2026. Y su diagnóstico fue claro: Colombia tiene capacidades que necesitan una estrategia nacional capaz de convertir infraestructura digital en productividad, empleo e ingresos.

Durante años, la tecnología en Colombia se midió como un sector aparte: cobertura alcanzada, conexiones, velocidad, computadores entregados. Pero Falla plantea un cambio conceptual profundo. De este modo, la tecnología ya no es un objetivo en sí mismo. Es la infraestructura transversal sobre la cual corre todo lo demás.

Sin infraestructura digital de clase mundial, no hay competitividad, no hay productividad, no hay empleos de calidad, no hay milagro económico, dijo la ministra. Y luego fue más lejos: El MinTIC articula las acciones para hacer el sistema operativo de esta patria milagro. Somos la plataforma sobre la cual corren todos los demás programas de gobierno.

Esta no es una propuesta menor. Significa que conectividad, identidad digital, talento digital, inteligencia artificial y ciberseguridad no son iniciativas aisladas. Son bloques de un sistema operativo único. Sin conectividad de calidad, el impacto de las vías rurales queda incompleto. Sin identidad digital e interoperabilidad, la reforma del estado es muy difícil. De igual formal sin talento digital, la reforma educativa no se conecta con mercado laboral. Sin IA aplicada al recaudo, el ajuste fiscal se vuelve cuesta arriba. Sin ciberseguridad, la seguridad nacional es incompleta.

MINTIC EN ANDICOM 2026 -  MINISTRA TIC ALEXANDRA FALLA - LA IA LLEGÓ

Aquí aparece el segundo cambio conceptual: cómo se mide el éxito. Durante años, los reportes se llenaban de números reconfortantes. Tantas personas capacitadas. Tantos diplomas entregados. Tantos computadores distribuidos. Pero la ministra fue explícita: eso ya no es suficiente.

Tenemos que ser muy creativos y arriesgados en diseñar otras métricas. El empleo generado a partir del talento digital, los ingresos crecientes en los hogares conectados, la seguridad de los datos de los colombianos y las oportunidades que se generan en las regiones más apartadas del país. Eso es lo que necesitamos medir. No podemos seguir contando cuántos diplomas entregamos, planteó Falla.

Esta visión conecta directamente con lo que Estratech-IA ha argumentado: el impacto real en negocios, productividad e ingresos. Una persona capacitada en IA que no consigue empleo no contribuye a la economía. Igualmente, una región conectada que sigue siendo pobre significa que la infraestructura existe pero no está siendo usada productivamente. Así mismo, una startup que incorpora IA pero no genera ingresos es una estadística bonita, pero no es negocio.

El desafío es enorme. Hoy, el 35,7% de los hogares tiene computador. Del mismo modo, diez de los 32 departamentos están por debajo del 50% de conectividad. El 45% de quienes no tienen internet dicen no tener con qué pagar el acceso. Así, cuando hablamos de IA, la brecha de apropiación es silenciosa pero compleja. El 88% de las organizaciones usa IA en algún proceso. Pero el 24% de los colombianos la utiliza de forma regular.

Si la vieja brecha era cuántos están conectados, la nueva es quién usa la tecnología para producir valor. Y ahí Falla planteó una distinción crucial para la economía nacional.

Si Colombia se queda en el primer eslabón de esta cadena seguiremos siendo consumidores de tecnología ajena. Si logramos recorrer esta cadena nos convertimos en productores de valor y en exportadores de servicios digitales al mundo. Esa es nuestra verdadera meta, dijo.

Esto es ambición estratégica pura. Colombia compite internacionalmente en software y servicios TI. Las exportaciones de servicios informáticos superaron los USD 1.983 millones en 2024, con crecimiento de 14%. Pero esto sigue siendo pequeño comparado con lo que podría ser si el país se posiciona como productor de soluciones de IA, no solo de hands to keyboard.

Por esta razón, la ministra Falla anuncia una ambición concreta: Colombia debe liderar en América Latina en 12 frentes tecnológicos antes de 2030. IA aplicada, Agentes de IA, GovTech, Fintech, HealthTech, AgriTech, Ciberseguridad, Analítica avanzada, Infraestructura de datos, Computación de alto desempeño, Servicios digitales exportables, y tecnología con vocación territorial.

Y aquí viene lo importante: no es el MinTIC anunciando esto en solitario. Es una ministra que reconoce que las iniciativas se construyen entre todos. Con operadores, gremios, startups, cámaras, academia, reguladores, territorios, gobiernos multilaterales y sociedad civil. El escenario de Andicom fue el lugar elegido para extender esa invitación.

De hecho, Falla fue más allá del discurso aspiracional. Presentó casos concretos donde la IA aplicada puede resolver retos inmediatos del país.

Así, en recaudo: con buenos sistemas de recaudo nacional y territorial apoyados en inteligencia artificial e interoperabilidad tributaria, Colombia puede recuperar miles de millones de pesos que hoy se pierden por evasión, omisión o simple ineficiencia. Por su parte, frente a las acciones anticorrupción: con blockchain para la trazabilidad de contratos públicos, con firma digital y analítica predictiva sobre las bases de contratación, podemos hacer que sea materialmente imposible, o por lo menos muy difícil, desviar recursos sin dejar huella. El frente de la salud implica: IA que anticipa enfermedades y alivia hospitales. Finalmente, en educación: IA que enseña a un niño en la Guajira de la misma manera que en otros territorios.

Estos no son experimentos de laboratorio. Son aplicaciones que abordan pain points reales: dinero perdido en la tributación, corrupción en la contratación pública, desigualdad educativa entre regiones. Si el MinTIC puede orquestar estos frentes, el impacto en productividad y finanzas del estado sería medible.

Falla también abordó un prejuicio común: que un estado más pequeño es automáticamente más débil. Un Estado más pequeño no es un Estado más débil, olvidémonos de eso. Es un Estado más inteligente, más automatizado, más digital y más cercano al ciudadano, planteó.

Su propuesta es un Estado del dato una sola vez. Un Estado donde el ciudadano entrega sus datos una sola vez, donde las entidades interoperen entre sí sin pedir papeles al ciudadano, donde los trámites sean predictivos y proactivos, y donde la inteligencia artificial acompaña al funcionario público en la toma de decisiones.

Esta visión es radicalmente diferente a la de hace cinco años. No es modernización administrativa. Es arquitectura digital del estado. Y si se ejecuta bien, puede convertirse en uno de los activos competitivos más importantes que tiene Colombia como país.

Pero detrás de todo esto hay una urgencia que la ministra también subrayó. Los datos globales son contundentes: 6 mil millones de personas usan internet (74% de la población mundial). El 88% de las organizaciones ya usa IA en algún proceso. El gasto global en IA llegará a 2,6 billones de dólares en 2026. El mercado global de edge computing alcanzará 9,8 billones de dólares en 2034.

Mientras tanto, América Latina arrastra una brecha de infraestructura digital estimada en 108 mil millones de dólares. Colombia está en posiciones intermedias en indicadores globales y en algunos está claramente rezagada.

La pregunta no es si Colombia va a subirse a esta ola de inteligencia artificial o si no va a subirse. La pregunta es si vamos a ser los que sorpeamos la ola o los que dejamos que la ola nos arrastre. Este plan en analogía debe ser la tabla con la que Colombia va a surfear y va a surfear bien en este contexto, dijo Falla.

Esta es la verdadera apuesta. No es ganador por default. Es una carrera contra el tiempo donde Brasil, México, Argentina y otros competidores regionales ya han corrido metros adelante.

Lo que distingue el discurso de Falla es que no es una declamación de política pública. Es una invitación explícita a construir el plan TIC 2026-2030 de forma colectiva. Durante el evento, presentó siete preguntas para que operadores, proveedores, academia, emprendedores y organizaciones respondieran:

1. ¿Cuál es el principal problema que debemos resolver? 2. ¿Cuál es la decisión más importante que debemos tomar? 3. ¿Qué debemos dejar de hacer? 4. ¿Qué debemos empezar a hacer? 5. ¿Cuál debe ser nuestra gran apuesta tecnológica para 2030? 6. ¿Cuál es el resultado que deberíamos medir? Y la más importante: ¿qué está dispuesto a aportar tu organización?

Esta no es una invitación a opinar desde la tribuna. Es a comprometerse en la cancha. A operadores, proveedores, academia, emprendedores, gremios, banca multilateral, organismos de cooperación internacional, sociedad civil y representaciones en el Congreso. Los queremos adentro, con nombre propio, con compromisos claros y jugando con nosotros en esta cancha, dijo la ministra.

MINISTRA TIC ALEXANDRA FALLA

Desde Estratech-IA sostenemos que esto es importante por varias razones.

Primero, porque Chile, México y Brasil ya tienen estrategias nacionales de IA y están corriendo. Colombia tiene la Política Nacional de IA desde 2025 (Conpes 4144 con 100 acciones hasta 2030 e inversión de $479 mil millones), pero transformarla en productividad requiere orquestación clara y recursos bien asignados.

Segundo, porque el sector TIC colombiano demuestra tener capacidad competitiva real. Las exportaciones de software y servicios informáticos crecen consistentemente. Las startups adoptan IA en escala. La infraestructura de cables submarinos de Colombia es ventaja inigualable en la región (dos océanos, múltiples cables, posición geográfica). Pero eso solo genera valor si se orquesta estratégicamente.

Tercero, porque las brechas de género, rurales y socioeconómicas en la adopción de tecnología e IA pueden convertirse en amplificadores de desigualdad si no se abordan ahora. O pueden convertirse en oportunidades de inclusión sin precedentes.

Y cuarto, porque el MinTIC tiene la oportunidad rara de convertirse en verdadero articulador. No de política TIC en silo, sino de estrategia nacional que conecta industria, educación, energía, comercio exterior, defensa y política social.

El desafío ahora es pasar de la visión a la ejecución. De los discursos a los resultados medibles. De las preguntas de Andicom a los compromisos reales de operadores, empresas y gobierno.

Colombia tiene la posición geográfica, tiene los cables, tiene el talento, tiene la energía y ahora tiene la visión. Lo que falta es la velocidad y la capacidad de ejecutar estrategia de país. Eso es lo que deberán demostrar entre ahora y 2030.