Schneider Electric y Foxconn impulsan una nueva generación de infraestructura modular y energéticamente eficiente para acelerar el despliegue de fábricas de inteligencia artificial.
La carrera por la inteligencia artificial ya no depende únicamente de desarrollar modelos más potentes o fabricar más procesadores. A medida que las cargas de trabajo crecen y los modelos consumen cada vez más recursos, el verdadero desafío se traslada a la infraestructura que hace posible esa capacidad de cómputo.
Los centros de datos tradicionales fueron diseñados para aplicaciones empresariales y servicios en la nube. Sin embargo, las denominadas AI Factories o fábricas de inteligencia artificial exigen una nueva generación de instalaciones capaces de suministrar más energía, disipar mayores cargas térmicas y escalar con rapidez sin comprometer la eficiencia.
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Ese cambio explica la alianza anunciada por Schneider Electric y Hon Hai Technology Group (Foxconn). Ambas compañías desarrollarán arquitecturas de referencia para centros de datos de IA basadas en infraestructura modular, optimización energética y sistemas estandarizados que permitan acelerar el despliegue de capacidad computacional. Más que un acuerdo comercial, el anuncio refleja hacia dónde se dirige toda la industria.
La IA encontró un nuevo cuello de botella
Durante los últimos años, la conversación estuvo dominada por la escasez de GPU y la creciente demanda de aceleradores para entrenar modelos de inteligencia artificial. Sin embargo, a medida que aumenta la disponibilidad de hardware, emerge un nuevo desafío: disponer de la infraestructura necesaria para alimentarlo y mantenerlo operativo.
Los nuevos clústeres de IA requieren sistemas eléctricos más robustos, soluciones avanzadas de refrigeración y diseños que permitan ampliar la capacidad en tiempos mucho más cortos que los de un centro de datos convencional.
Precisamente esa es la apuesta de Schneider Electric y Foxconn. La alianza busca integrar plataformas de cómputo, distribución eléctrica, refrigeración y gestión inteligente de la energía mediante arquitecturas modulares y listas para desplegar. El objetivo es reducir tiempos de implementación, mejorar la eficiencia y facilitar la expansión de las futuras fábricas de IA.
El otro cuello de botella es la energía. Esta es la visión de Gartner sobre consumo energético y centros de datos.
La infraestructura se convierte en el nuevo campo de batalla
La estrategia de Schneider Electric y Foxconn no es un caso aislado. Refleja una tendencia que ya involucra a los principales fabricantes del ecosistema tecnológico.
NVIDIA, por ejemplo, dejó de posicionarse únicamente como proveedor de GPU para impulsar el concepto de AI Factories, una visión que integra servidores, redes, almacenamiento, energía y gemelos digitales para diseñar y operar infraestructuras completas. Incluso mantiene una colaboración con Schneider Electric y AVEVA para desarrollar arquitecturas de referencia y modelos digitales destinados a centros de datos de IA de escala gigavatio.
AMD también amplía su propuesta más allá de los aceleradores, fortaleciendo un ecosistema abierto alrededor de sus plataformas para facilitar la integración en centros de datos empresariales. Intel, por su parte, busca recuperar protagonismo mediante soluciones que combinan procesadores Xeon, aceleradores, redes y diseños optimizados para IA. Foxconn, de hecho, anunció recientemente otra alianza estratégica con Intel para desarrollar infraestructura de próxima generación.
Mientras tanto, Arm centra buena parte de su estrategia en mejorar la eficiencia energética de las arquitecturas de procesamiento, un aspecto cada vez más determinante cuando el consumo eléctrico se convierte en un factor crítico. Huawei, por su parte, continúa apostando por plataformas integradas que combinan procesamiento, redes, almacenamiento y energía dentro de un mismo ecosistema para acelerar el desarrollo de infraestructura de IA.
En conjunto, estos movimientos muestran que la competencia ya no gira exclusivamente alrededor de los chips. La verdadera diferenciación comienza a trasladarse hacia la capacidad de construir plataformas completas, eficientes y escalables.
El futuro será modular y energéticamente inteligente
Uno de los conceptos más interesantes del anuncio de Schneider Electric y Foxconn es el desarrollo de arquitecturas de referencia. En lugar de diseñar cada centro de datos desde cero, las empresas podrán implementar configuraciones previamente validadas que integren energía, refrigeración y automatización como un sistema único.
La iniciativa contempla, además, soluciones modulares de potencia y refrigeración, esquemas estandarizados de diseño y tecnologías para optimizar el consumo energético en circuito cerrado. Según ambas compañías, este enfoque permitirá construir infraestructura de IA con mayor rapidez, previsibilidad y eficiencia, respondiendo a la acelerada demanda de capacidad computacional.
Para organizaciones de América Latina, esta evolución anticipa un cambio relevante. Las futuras inversiones en centros de datos no dependerán únicamente de incorporar más servidores, sino de diseñar infraestructuras capaces de gestionar de forma inteligente la energía, la refrigeración y la escalabilidad que exigirán las aplicaciones de inteligencia artificial.
En general, según EY, la infraestructura debe ser inteligente.
La IA desborda los centros de datos y cambia el panorama
Durante años, la carrera de la inteligencia artificial estuvo marcada por la potencia de los modelos y el rendimiento de los procesadores. Hoy comienza una etapa diferente, en la que la infraestructura física adquiere un papel igualmente decisivo.
La alianza entre Schneider Electric y Foxconn confirma que el futuro de la IA no se construirá únicamente con chips más rápidos, sino con centros de datos diseñados para suministrar más energía, operar con mayor eficiencia y crecer mediante arquitecturas modulares. En esta nueva competencia, la infraestructura deja de ser un componente de soporte para convertirse en uno de los principales habilitadores de la economía de la inteligencia artificial.
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La IA desborda los centros de datos
Preguntas
Una AI Factory o fábrica de inteligencia artificial es una infraestructura diseñada específicamente para entrenar, ejecutar y escalar modelos de IA. A diferencia de un centro de datos convencional, integra plataformas de procesamiento de alto rendimiento, redes de alta velocidad, almacenamiento, sistemas avanzados de energía y refrigeración para operar cargas de trabajo de inteligencia artificial de forma continua y eficiente.
Un centro de datos tradicional aloja múltiples tipos de aplicaciones y servicios empresariales. Una AI Factory está optimizada para cargas de IA que requieren miles de GPU trabajando en paralelo, mayor densidad energética, refrigeración especializada y arquitecturas de alta velocidad para el intercambio de datos.
El crecimiento de la IA generativa incrementó de forma significativa el consumo de energía, la generación de calor y la demanda de capacidad computacional. Como resultado, muchas organizaciones descubrieron que el reto ya no consiste únicamente en adquirir procesadores más potentes, sino en construir instalaciones capaces de alimentarlos, refrigerarlos y expandirse con rapidez.
La infraestructura modular permite desplegar capacidad mediante componentes estandarizados de energía, refrigeración y distribución eléctrica. Este enfoque reduce los tiempos de construcción, facilita la expansión de los centros de datos y mejora la eficiencia operativa frente a diseños desarrollados completamente desde cero.
Porque refleja una tendencia que ya siguen otros fabricantes del sector: integrar energía, refrigeración, automatización y plataformas de cómputo para construir la próxima generación de infraestructura destinada a la inteligencia artificial.

