Los pagos abiertos y la interoperabilidad aceleran la transformación digital del transporte público en el país mientras fortalecen el recaudo digital en Colombia.
La transformación del transporte público en Colombia ya no depende únicamente de buses eléctricos o aplicaciones móviles. Ahora, uno de los mayores cambios ocurre en los sistemas de recaudo, donde la interoperabilidad y los pagos abiertos comienzan a redefinir la experiencia de movilidad urbana a partir del recaudo digital en Colombia.
Ese fue uno de los temas centrales discutidos recientemente en Bogotá durante uno de los encuentros más importantes del sector movilidad, donde directivos de la Unión Temporal Recaudo y Tecnología (UTR&T) y SUMIA Solutions analizaron el futuro del recaudo inteligente en el país.
La conversación se centró en cómo las nuevas arquitecturas digitales permiten integrar múltiples medios de pago y construir ecosistemas más flexibles, escalables y centrados en el ciudadano. Además, el debate dejó claro que el recaudo ya no será un sistema aislado, sino una plataforma estratégica para las ciudades inteligentes.
El avance de los pagos abiertos y el recaudo digital en Colombia
Durante años, muchos sistemas de transporte en América Latina operaron con plataformas cerradas y tarjetas propietarias. Sin embargo, el crecimiento de los pagos digitales y las nuevas exigencias de los usuarios están impulsando modelos más abiertos e interoperables.
Hoy, tecnologías como tarjetas bancarias EMV, billeteras digitales y códigos QR permiten ofrecer experiencias de acceso mucho más ágiles y flexibles.
En este contexto, Arturo Villarreal Navarro, Chairman de UTR&T, participó en el panel “Pagos abiertos: el nuevo sistema de recaudo”, junto a representantes de Visa y Credibanco. Allí se discutió cómo la interoperabilidad está redefiniendo la movilidad masiva en Colombia.
Además, Pablo Villarreal Ramírez, director general de UTR&T, destacó la necesidad de avanzar hacia arquitecturas abiertas capaces de integrar distintos mecanismos de pago y responder a las nuevas dinámicas urbanas.

Cali acelera el recaudo inteligente
Uno de los casos más relevantes en Colombia es la evolución tecnológica del sistema MIO de Cali, donde UTR&T lidera la transición hacia modelos digitales e interoperables.
La solución implementada incorpora tarjetas bancarias EMV, billeteras digitales, códigos QR y otros medios interoperables de acceso al transporte. Esto permite mejorar la experiencia tanto para usuarios frecuentes como ocasionales.
Además, este tipo de arquitectura reduce la dependencia de plataformas cerradas y prepara la infraestructura para futuras integraciones de movilidad urbana.
En paralelo, SUMIA Solutions aporta capacidades de orquestación de pagos e infraestructura transaccional para habilitar ecosistemas interoperables y modelos ABT (Account Based Ticketing).
Ese modelo permite que la inteligencia del recaudo deje de depender de una tarjeta física y pase a plataformas digitales basadas en cuentas y procesamiento en tiempo real.
La convergencia entre fintech y movilidad
La evolución del recaudo también refleja una convergencia cada vez más fuerte entre movilidad urbana y tecnología financiera.
Actualmente, los sistemas de transporte comienzan a operar como plataformas digitales capaces de gestionar millones de transacciones, autenticación y servicios conectados en tiempo real.
En este escenario, SUMIA se posiciona como un habilitador de infraestructura digital para transporte y servicios financieros en América Latina. La compañía desarrolla plataformas de pagos y orquestación transaccional respaldadas por Kuvasz Solutions e IONIX.
Además, la integración entre infraestructura financiera y movilidad urbana abre nuevas oportunidades para modelos multimodales, micromovilidad y servicios digitales de ciudad inteligente.
El recaudo digital en Colombia como base de las smart cities
Más allá de la experiencia de pago, el recaudo inteligente comienza a convertirse en una fuente estratégica de integración urbana.
Según Damián Alfredo Díez, gerente de operaciones de SUMIA Solutions, la interoperabilidad será una de las bases de las ciudades inteligentes del futuro.
Y el potencial es amplio. Estas plataformas permitirán optimizar rutas, integrar distintos medios de transporte y generar analítica para mejorar la operación urbana.
Además, la digitalización del recaudo facilitará nuevas estrategias de movilidad basadas en datos y servicios conectados.
Por eso, la pregunta ya no es si Colombia avanzará hacia modelos interoperables de movilidad, sino qué tan rápido podrá convertirlos en el nuevo estándar nacional.
¿Está preparada la infraestructura urbana de Colombia para una movilidad completamente interoperable y basada en datos?

