Colombia apuesta $1,4 billones al milagro tecnológico

Colombia apuesta $1,4 billones al milagro tecnológico

El presupuesto TIC de 2027 busca convertir conectividad, inteligencia artificial e infraestructura digital en motores de productividad para Colombia.

Colombia empieza a darle contenido financiero a la promesa de convertirse en un país más productivo mediante tecnología. El Ministerio TIC presentó ante las Comisiones Terceras Económicas un presupuesto estimado de $2,3 billones para 2027, de los cuales Colombia apuesta $1,4 billones al milagro tecnológico

Los recursos hacen parte de la propuesta presupuestal para poner en marcha las cinco misiones del Plan TIC Colombia 2026-2030: conectar al país, prepararlo para la transformación digital, impulsar su productividad, transformar el Estado y fortalecer su protección frente a amenazas cibernéticas.

La cifra adquiere mayor relevancia después de Andicom 2026, donde MinTIC presentó la visión “Colombia: el milagro tecnológico”. La propuesta busca cambiar el foco de la política TIC: pasar de ampliar conexiones a utilizar la tecnología para generar productividad, empleo, innovación, competitividad y oportunidades regionales.

Los cerca de $1,4 billones destinados a inversión deberán convertirse en proyectos concretos de conectividad, transformación digital y cierre de brechas.

La ministra TIC, Alexandra Falla Zerrate, planteó una idea que puede marcar la ejecución de esta política: conectividad productiva.

El concepto implica evaluar la infraestructura digital por su capacidad para generar desarrollo económico, mejorar la educación, elevar la productividad y ampliar las oportunidades en las regiones.

El cambio resulta significativo. Una política tecnológica madura necesita medir qué ocurre después de conectar a una persona, una empresa, una escuela o una entidad pública.

La pregunta pasa de cuántas conexiones existen a qué valor generan esas conexiones.

El presupuesto todavía debe completar su trámite institucional. Por eso, el desafío inmediato consiste en transformar las partidas propuestas en proyectos con objetivos, indicadores y resultados verificables.

El nuevo enfoque coincide con la hoja de ruta presentada por MinTIC en Andicom.

Las cinco misiones propuestas buscan conectar Colombia, preparar sus capacidades, hacer productiva la tecnología, transformar el Estado y proteger al país.

Esta última dimensión resulta especialmente relevante porque la transformación digital del sector público aparece ahora acompañada por una decisión política específica.

El Decreto 1376 de 2026 asignó al vicepresidente José Manuel Restrepo nuevas misiones de coordinación, entre ellas la modernización, simplificación e interoperabilidad del Estado. También contempla acciones relacionadas con productividad, competitividad, inversión estratégica, energía y talento humano.

Para Eduardo Osorio, esta decisión tiene una implicación que va más allá de digitalizar trámites:

“El desafío entonces que tenemos no es simplemente digitalizar al Estado, es construir un Estado más inteligente, más eficiente, mejor conectado, pero sobre todo utilizar la tecnología para servir mejor a los ciudadanos.”

La declaración resume uno de los mayores retos de la transformación digital pública: la tecnología debe modificar procesos y resultados, no solamente trasladar procedimientos existentes a plataformas digitales.

El Decreto 1376 introduce además una dimensión directamente relacionada con la inteligencia artificial, la analítica de datos y la gestión basada en evidencia.

La modernización propuesta busca facilitar la interoperabilidad entre entidades públicas, reducir trámites innecesarios y mejorar la capacidad del Estado para procesar información y tomar decisiones.

Eduardo Osorio Lozano, Experto en políticas públicas, tecnología y comunicaciones, considera que allí está uno de los cambios fundamentales:

“La inteligencia artificial no debe verse solamente como una herramienta o una nueva tecnología, sino como una herramienta para transformar a la administración pública.”

El planteamiento coincide con la política nacional de inteligencia artificial definida por el CONPES 4144, que contempla infraestructura, datos, investigación, talento y adopción de IA en entidades públicas, empresas y territorios.

La convergencia entre presupuesto, política pública y nuevas funciones de coordinación abre una oportunidad para construir un Estado más interoperable.

También eleva la exigencia sobre la ejecución. La IA puede acelerar procesos, analizar grandes volúmenes de información y apoyar decisiones, pero necesita datos confiables, infraestructura adecuada, gobernanza y servidores públicos preparados.

Aquí aparece uno de los componentes más interesantes del Decreto 1376: la estrategia Talento ColombIA, orientada a cerrar la brecha entre formación, economía del conocimiento y las competencias que demanda la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías.

Al respecto, Eduardo Osorio Lozano, plantea: “Ninguna transformación digital va a generar resultados si no hay un talento humano formado y preparado.”

La advertencia es pertinente para la estrategia tecnológica nacional. Colombia puede aumentar su conectividad, desplegar infraestructura y adoptar herramientas de IA, pero la capacidad para convertirlas en productividad dependerá de las personas que diseñen, implementen, administren y utilicen esas tecnologías.

El país ya cuenta con iniciativas que apuntan en esa dirección. La política nacional de IA identifica el desarrollo de talento digital y la apropiación social del conocimiento como uno de sus objetivos estratégicos.

La apuesta, por tanto, empieza a tomar una forma más completa: recursos para infraestructura, tecnología para transformar procesos y talento para convertir capacidades digitales en resultados.

Los $1,4 billones de inversión propuestos para 2027 representan una oportunidad importante. Sin embargo, la magnitud del presupuesto no determinará por sí sola el éxito del “milagro tecnológico”.

El resultado dependerá de la cadena completa: recursos, proyectos, ejecución, infraestructura, adopción, productividad e impacto ciudadano.

Por eso, 2027 debería permitir medir esta política con indicadores concretos. Entre ellos estarán la productividad empresarial, la adopción de inteligencia artificial, el desarrollo de talento digital, la interoperabilidad de las entidades públicas, la calidad de la conectividad y los resultados alcanzados en los territorios.

El presupuesto aporta el combustible. El Decreto 1376 incorpora una nueva dimensión institucional. El reto consiste en lograr que ambos instrumentos produzcan cambios visibles para ciudadanos, empresas y regiones.

El verdadero milagro tecnológico comenzará cuando la tecnología deje de medirse solamente por sus capacidades y empiece a medirse por lo que Colombia consigue hacer mejor gracias a ella.