Además, Gartner prevé un mercado global de 80.000 millones de dólares en 2026.
Por ello, la nube soberana se consolida: Gartner prevé un mercado de 80.000 millones de dólares en 2026. La inversión en IaaS soberano crecerá 35,6% en 2026 y redefine decisiones de riesgo, datos y geopolítica digital. Nube soberana en Latam
El contexto: por qué despega la nube soberana
La nube soberana deja de ser un nicho regulatorio y se convierte en un pilar de la estrategia digital de gobiernos y grandes empresas. Además, las tensiones geopolíticas, las sanciones cruzadas y las nuevas normativas de datos obligan a revisar los modelos de nube global.
Por un lado, las tensiones geopolíticas y las sanciones cruzadas presionan a los gobiernos. Además, las nuevas normativas de datos impulsan a exigir que las cargas críticas se ejecuten bajo jurisdicción propia. De esta forma, la soberanía digital se vuelve condición básica para infraestructuras críticas y sectores regulados.
Gartner estima que el gasto mundial en infraestructura como servicio soberana alcanzará 80.000 millones de dólares en 2026, frente a 59.300 millones en 2025. Este salto confirma que la soberanía digital es ya un criterio central en los planes de nube híbrida y multicloud de los CIO.
Los datos clave del informe de Gartner
Gartner proyecta que el mercado global de IaaS soberano crecerá un 35,6% en 2026, impulsado por regulaciones de datos y necesidades de resiliencia. Así, los responsables de tecnología necesitan anticipar cómo afectará este cambio a sus contratos y arquitecturas.
El concepto de “geopatriación” resume el movimiento de cargas que abandonan proveedores globales para operar en infraestructuras localmente controladas. En consecuencia, los países buscan reducir dependencias tecnológicas y reforzar su capacidad de decisión sobre datos críticos.
En este contexto, la firma prevé que hasta un 20% de las cargas actuales en nubes globales se desplace a proveedores soberanos. Luego, parte de esas cargas también migrará a regiones dedicadas antes de 2029. Este giro obliga a rediseñar estrategias de localización de datos y continuidad de negocio.
Además, el informe anticipa que la demanda se concentrará en servicios IaaS y PaaS diseñados para cumplir requisitos estrictos de residencia y acceso. Así, el control de datos se vuelve eje central de estas arquitecturas. En paralelo, los clientes exigirán mayor transparencia sobre quién administra la infraestructura y bajo qué leyes opera.
Europa y China toman la delantera
Europa se posiciona como epicentro de la inversión en nube soberana gracias a normativas como el Reglamento de Datos y la estrategia de soberanía digital. De este modo, la región busca equilibrar competitividad, innovación y protección de datos ciudadanos.
Gartner calcula que el gasto europeo en IaaS soberano pasará de 6.900 millones en 2025 a 12.600 millones en 2026 y 23.100 millones en 2027. Esta trayectoria refuerza el papel de Europa como laboratorio regulatorio y tecnológico para modelos de nube soberana.
En paralelo, China lidera el gasto mundial con unos 47.000 millones de dólares previstos para 2026, frente a 16.000 millones en Norteamérica. Esta asimetría refleja enfoques distintos de política industrial, control de datos y apoyo a campeones tecnológicos nacionales.
Para los proveedores globales, este mapa obliga a adaptar portafolios, socios locales y modelos de cumplimiento en cada región. A su vez, los operadores y data centers locales ganan relevancia como socios estratégicos en proyectos de nube soberana.
Nube soberana en Latam: ventana de oportunidad para la nube soberana
En Latinoamérica, la discusión sobre nube soberana avanza más lenta que en Europa, pero la dirección ya está marcada por nuevas regulaciones de datos. Además, las autoridades empiezan a incorporar principios de soberanía digital en agendas de transformación del Estado.
Aunque el concepto todavía no es masivo, expertos coinciden en que será un tema central en la agenda tecnológica latinoamericana en los próximos años. Por ello, los gobiernos y reguladores empiezan a mirar modelos europeos como referencia para futuras leyes de privacidad y residencia de datos.
El mercado regional ya muestra señales claras de crecimiento en servicios de nube y en infraestructura asociada. Así, las empresas avanzan hacia esquemas híbridos que combinan nube pública, nube privada y servicios gestionados especializados.
Además, los datos de mercado proyectan un crecimiento acelerado específico en nube soberana. La región representó cerca del 4,9% del mercado global de nube soberana en 2024 y podría alcanzar unos 27.500 millones de dólares en 2033.
Inversiones en centros de datos y oportunidades para el ecosistema TIC
La ola de nube soberana en Latinoamérica se apoya en un ciclo histórico de inversiones en centros de datos y regiones de nube pública. En países como México, Brasil, Chile, Colombia y Perú, los hyperscalers y operadores de colocation despliegan nuevas instalaciones estratégicas.
AWS, por ejemplo, prepara una nueva región de nube en Querétaro con una inversión de 5.000 millones de dólares y foco en inteligencia artificial generativa. A la vez, Microsoft, Google y otros proveedores ejecutan planes multimillonarios en Brasil y México para reforzar su presencia en segmentos regulados.
Este mapa de inversiones crea una base física para futuros servicios de nube soberana operados con socios locales y bajo marcos jurídicos latinoamericanos. De esta forma, los data centers regionales pueden evolucionar desde colocation hacia plataformas clave de soberanía digital.
Para el ecosistema TIC, las oportunidades se abren en varias capas de valor. Consultoras, integradores y proveedores de servicios gestionados pueden diseñar ofertas que combinen cumplimiento normativo, ciberseguridad y operación de arquitecturas multicloud soberanas.
Los CIO y CDO de la región, por su parte, tienen la posibilidad de adelantarse y definir estrategias de residencia y gobernanza de datos antes de que la regulación se vuelva más estricta. De este modo, la nube soberana puede convertirse en palanca de competitividad, nearshoring y atracción de inversiones, y no solo en costo regulatorio.
Qué significa para los tomadores de decisiones
Para CIO, CDO y responsables de riesgo, la nube soberana añade una nueva capa a la matriz “precio‑rendimiento‑seguridad”: la dimensión geopolítica. Por eso, las decisiones ya no se limitan a elegir un hyperscaler, sino a combinar nubes globales con infraestructuras soberanas y servicios gestionados locales.
Por su parte, proveedores como AWS, Microsoft, Google e IBM lanzan regiones y ofertas etiquetadas como soberanas en Europa y otras regiones. A la vez, suelen apoyarse en alianzas con operadores o integradores nacionales.
Sin embargo, Gartner advierte que no todas las soluciones comercialmente “soberanas” cumplen los criterios estrictos de control de datos y acceso limitado. Además, algunos modelos todavía no garantizan la gobernanza local que exigen los reguladores. En consecuencia, los directivos deben ir más allá del marketing y revisar en detalle los compromisos contractuales.
Próximos pasos para el ecosistema TIC
Por ello, los directivos de tecnología y negocio deberían iniciar una evaluación estructurada de sus cargas críticas para determinar dónde la soberanía es requisito regulatorio. Después, podrán identificar en qué casos se convierte en una ventaja competitiva clara.
Esto implica mapear datos sensibles, revisar contratos con hyperscalers y definir arquitecturas multicloud que integren opciones soberanas sin perder agilidad. De igual forma, será clave involucrar a áreas legales, de riesgo y de negocio en el rediseño de la estrategia de nube.
Para el ecosistema TIC de Europa y Latinoamérica, la ola de nube soberana abre oportunidades en diseño de data centers y servicios gestionados especializados. Asimismo, crea demanda de consultoría de cumplimiento normativo ante marcos cada vez más estrictos.
El siguiente paso es construir hojas de ruta que alineen inversión, riesgo regulatorio y objetivos de negocio. Luego, conviene definir métricas claras de valor para cada carga que migre a infraestructuras soberanas. Con esta base, los tomadores de decisiones podrán convertir la nube soberana en palanca de resiliencia y competitividad, y no solo en respuesta defensiva a la regulación.
Nube soberana en Latam.

