PWC: Automatización y nueva industria: la carrera hacia 2030 ya empezó

Automatización y nueva industria: la carrera hacia 2030 ya empezó

Según PwC, los fabricantes AVANZADOS duplicarán la automatización y abrirán nuevas fuentes de ingreso más allá de SU core.

El sector global de manufactura industrial mueve cerca de 16 billones de dólares y está en un punto de inflexión histórico. La combinación de IA, automatización y nuevos modelos de negocio separa a los jugadores preparados de quienes todavía operan con sistemas fragmentados.

La nueva fotografía que entrega el Global Industrial Manufacturing Sector Outlook 2026 de PwC confirma esta brecha. El estudio encuestó a 443 ejecutivos senior de fabricantes industriales en 24 territorios y muestra cambios acelerados en cómo se produce, decide e innova.

Automatización: de proyecto puntual a columna vertebral

Hoy, la mediana de empresas con procesos altamente automatizados es 18 por ciento. Para 2030, esa proporción subiría al 50 por ciento, lo que implica más del doble de automatización en procesos clave.

En el grupo más avanzado, que PwC denomina “future‑fit”, la transformación es aún mayor. En estas compañías, la automatización altamente intensiva pasará de 29 a 65 por ciento, mientras el resto apenas llegaría a 45 por ciento. Esta dinámica crea una brecha estructural entre líderes y rezagados.

La automatización ya no se concentra solo en planta. La adopción de tecnologías avanzadas se extiende a diseño de productos, ingeniería, backoffice y analítica, con un uso intenso previsto en producción y desarrollo. Esto obliga a repensar arquitectura tecnológica, datos y talento, no solo robots y equipos.

IA, productividad y crecimiento: dos caras de la misma decisión

El informe destaca un mensaje clave para los tomadores de decisiones: la IA no es solo una palanca de eficiencia. Según el estudio, los fabricantes esperan que la IA aporte tanto al crecimiento como a la productividad, con porcentajes muy similares en ambos objetivos.

En cambio, la robótica se percibe mucho más alineada con productividad que con expansión de ingresos. Para los C‑Level, esto implica diseñar portafolios tecnológicos donde la IA se use para abrir mercados, acelerar innovación y potenciar servicios, mientras la automatización física ajusta tiempos, costos y calidad.

Este enfoque requiere una visión sistémica. PwC subraya que la ventaja competitiva vendrá de orquestar IA, automatización, analítica y diseño sobre datos compartidos y flujos conectados, no de acumular proyectos aislados.

Nuevas fuentes de ingreso más allá del core

Uno de los hallazgos más relevantes para el ecosistema TIC es el giro en la fuente de crecimiento. Para 2030, los fabricantes prevén que el 44 por ciento de sus ingresos provenga de actividades fuera de la producción tradicional de bienes industriales y de consumo.

Esto incluye soluciones inteligentes y conectadas, servicios extendidos, modelos basados en resultados y equipamiento para datos y electrificación. En la práctica, los fabricantes se convierten en proveedores de plataformas y servicios integrados, donde software, datos y soporte digital pesan tanto como el hardware.

Las empresas “future‑fit” priorizan este cambio. Son más proclives a invertir en soluciones conectadas, servicios recurrentes y ofertas basadas en resultados, lo que abre espacio para alianzas con proveedores de nube, ciberseguridad, 5G, analítica avanzada y centros de datos.

Qué significa esto para el ecosistema TIC y la IA

Para el ecosistema TIC latinoamericano, el mensaje es directo. La carrera no se juega solo en vender tecnología a las plantas, sino en co‑diseñar sistemas de decisión que integren IA, automatización y datos desde el diseño hasta el servicio posventa.

Los fabricantes necesitarán socios capaces de: integrar datos dispersos, crear gemelos digitales, diseñar arquitecturas seguras y habilitar flujos de trabajo orquestados con IA. Además, deberán cerrar brechas de talento y cultura digital, porque el informe muestra que muchas compañías dicen priorizar capacidades internas, pero aún subinvierten en reskilling y en infraestructura de datos.

Esto abre una ventana de oportunidad para proveedores de servicios gestionados, consultoras digitales, integradores y startups de IA aplicada. Quien logre conectar estrategia, tecnología y operación tendrá ventaja para acompañar al grupo “future‑fit” y ayudar a que los rezagados no queden fuera de juego.

Qué deberían hacer hoy los tomadores de decisiones

Para los directivos del sector manufacturero, el punto de partida es responder tres preguntas.

  • ¿Dónde genera más valor acelerar la automatización: en planta, en diseño, en la cadena de suministro o en el backoffice?
  • ¿Cómo vamos a tratar la IA como sistema integrado, y no como una suma de pilotos desconectados?
  • ¿Qué porcentaje de nuestros ingresos queremos que venga de servicios, datos y soluciones conectadas hacia 2030, y qué capacidades nos faltan?

El informe de PwC sugiere que la ventaja ya no estará en tener más herramientas, sino en orquestarlas mejor y más rápido. Para los líderes del ecosistema TIC, el reto es acompañar esa orquestación con propuestas concretas en automatización, IA y nuevos modelos de negocio, antes de que la brecha entre “future‑fit” y rezagados sea imposible de cerrar.

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