3 capacidades de la alta gerencia que mejoran la toma de decisiones

Necesario: 3 capacidades de la alta gerencia que mejoran la toma de decisiones

Las brechas de liderazgo representan un riesgo estratégico para las empresas. Gartner, PwC y McKinsey aportan evidencia sobre cómo desarrollar competencias ejecutivas, articular talento y tecnología, y mejorar la ejecución empresarial.

La capacidad de tomar decisiones oportunas y efectivas constituye una ventaja competitiva para las organizaciones. Sin embargo, las nuevas exigencias empresariales están poniendo a prueba las competencias de los equipos directivos. Particularmente la inteligencia artificial está retando las capacidades de la alta gerencia, que ahora puede requerir refuerzos.

Y más allá de la inteligencia artificial (IA), otros elementos, como la incertiPwC,dumbre económica y la transformación de los modelos de negocio demandan nuevas habilidades en la alta gerencia. Por eso, Gartner identifica las brechas de capacidades C-Level como uno de los mayores riesgos empresariales.

La consultora destaca tres capacidades emergentes para fortalecer el liderazgo: prospectiva externa, orquestación de la transformación con IA y gestión de una cultura consciente de los costos.

Además, Gartner considera que los directores de Recursos Humanos (CHRO) están especialmente posicionados para desarrollar estas competencias. Su responsabilidad incluye redefinir los perfiles ejecutivos, alinear incentivos y preparar a los líderes para las nuevas exigencias empresariales.

La investigación de Gartner encuentra un desafío que trasciende la experiencia individual de los ejecutivos. Las organizaciones necesitan capacidades que respondan a un entorno empresarial cada vez más complejo.

Por su parte, PwC aporta evidencia complementaria en su 29na Encuesta Global CEO Survey, publicada recientemente.

El estudio señala que el 22% de los CEO considera que sus empresas están altamente expuestas a la falta de habilidades clave. Asimismo, apenas el 27% cree que sus equipos directivos pueden anticipar las disrupciones.

Estos resultados revelan una brecha entre las expectativas estratégicas y la preparación de los líderes. En consecuencia, las empresas deben fortalecer sus capacidades para anticipar riesgos, orientar inversiones y ejecutar transformaciones.

Además, el problema no se limita a la adopción tecnológica. La confianza, la claridad estratégica y el desarrollo del talento también condicionan los resultados empresariales.

Las competencias ejecutivas influyen directamente en la forma de formular estrategias, asignar recursos y movilizar equipos. Por ello, desarrollar estas habilidades requiere prácticas estructuradas y objetivos medibles.

Una investigación publicada en Management Science en junio de 2026 analizó las prácticas estratégicas de 262 CEO. Sus resultados relacionan una mayor estructuración de la estrategia con un crecimiento superior y una mayor rentabilidad.

El estudio también encontró que la educación empresarial puede influir de manera duradera en las prácticas estratégicas de los ejecutivos.

Por otro lado, Deloitte analizó más de 46.000 ofertas laborales C-Level, publicadas entre 2018 y 2023.

El análisis identificó una creciente demanda de competencias cuantitativas, gestión del riesgo, estrategia empresarial y habilidades humanas. Estas capacidades permiten a los ejecutivos responder a desafíos que requieren colaboración entre diferentes áreas.

Por lo tanto, las capacidades de la alta gerencia deben evolucionar junto con las prioridades del negocio.

Gartner identifica tres competencias que pueden ayudar a los equipos directivos a responder a las nuevas exigencias empresariales.

La prospectiva externa permite identificar posibles disrupciones a partir de información que trasciende las operaciones internas.

Los líderes deben incorporar señales económicas, geopolíticas, tecnológicas y de talento en sus procesos de planificación. Además, necesitan construir escenarios que contemplen diferentes futuros posibles.

De esta manera, las organizaciones pueden preparar respuestas estratégicas antes de que los riesgos afecten sus operaciones.

Gartner recomienda incorporar ejercicios de prospectiva en las discusiones ejecutivas y vincular la preparación frente a riesgos con las responsabilidades de liderazgo.

La transformación con IA exige mucho más que implementar herramientas tecnológicas. Los ejecutivos deben identificar los desafíos empresariales que pueden resolverse mediante inteligencia artificial.

Asimismo, necesitan rediseñar procesos, alinear equipos y gestionar los cambios que afectan a los colaboradores.

Gartner destaca que la responsabilidad del C-Level consiste en orientar la transformación empresarial. Por eso, la alfabetización en IA y el desarrollo de capacidades ejecutivas deben formar parte de los programas de liderazgo.

En un estudio de Harvard Business Impact sobre liderazgo en 2026 se refuerza esta perspectiva.

El 53% de los encuestados espera que los líderes utilicen más IA en las decisiones estratégicas. Además, el 50% de las organizaciones prioriza la adopción o expansión de IA en gestión del talento y movilidad interna.

La gestión de costos también requiere nuevas capacidades de liderazgo. Gartner propone desarrollar una cultura donde los colaboradores comprendan cómo sus actividades generan valor y consumen recursos.

Esta responsabilidad debe trascender al área financiera. Los ejecutivos necesitan integrar la transparencia, la eficiencia y la responsabilidad sobre los costos en sus decisiones.

En consecuencia, la gestión de recursos debe incorporarse en los procesos cotidianos y en los programas de sucesión ejecutiva.

El CHRO puede trabajar con el CFO para desarrollar estas competencias. Así, la organización puede fortalecer la disciplina financiera y considerar los efectos de las decisiones sobre el talento.

La transformación empresarial con IA también requiere una articulación efectiva entre Recursos Humanos y Tecnología.

En agosto de 2026, Gartner destacó en un estudio, la importancia de la responsabilidad compartida entre CHRO y CIO para impulsar la transformación con IA. La consultora proyecta que el 30% de las organizaciones formará equipos conjuntos de Recursos Humanos y Tecnología para acelerar la habilitación de IA hacia 2029.

Esta alianza permite integrar la gestión del talento, el rediseño del trabajo, la tecnología y la gobernanza. Además, facilita la identificación de capacidades requeridas para aprovechar la inteligencia artificial.

El CEO, por su parte, debe establecer las prioridades estratégicas y asegurar que las decisiones ejecutivas respondan a los objetivos empresariales.

De esta manera, la alta gerencia puede desarrollar un modelo de colaboración que reduzca los silos organizacionales y fortalezca la ejecución.

Las organizaciones pueden convertir el desarrollo de capacidades ejecutivas en un proceso estratégico mediante cinco acciones:

Además, los programas de desarrollo deben incorporar indicadores relacionados con los resultados empresariales. Así, las organizaciones pueden evaluar su impacto y ajustar las iniciativas de liderazgo.

Las brechas de capacidades de la alta gerencia representan un desafío estratégico que las organizaciones pueden gestionar.

Los estudios muestran la importancia de fortalecer el liderazgo, la prospectiva y la articulación entre talento y tecnología. Por eso, el desarrollo de competencias C-Level debe integrarse en el gobierno empresarial y en la ejecución de la estrategia.

El CHRO puede liderar esta evolución en colaboración con el CIO, el CFO y el CEO. Sin embargo, el compromiso debe involucrar a todo el equipo directivo.

En un entorno de transformación constante, las empresas que desarrollen capacidades ejecutivas estarán mejor preparadas para anticipar riesgos, orientar inversiones y convertir sus decisiones en resultados sostenibles.